La principal señal macroeconómica es la persistente fragilidad de la confianza en el comercio, entre los consumidores y en la gobernanza corporativa. Incluso donde las expectativas eran elevadas, los resultados han sido escasos, lo que sugiere que los impulsos para el crecimiento global siguen siendo difíciles de asegurar.
Esto se hizo evidente en las conversaciones entre Donald Trump y Xi Jinping, calificadas de muy exitosas pero que arrojaron pocos acuerdos confirmados. Si bien el tono ceremonial puede mejorar la percepción pública, la ausencia de avances comerciales sustanciales es más relevante para los sectores europeos sensibles a la exportación, que aún requieren una dirección más clara sobre