La principal conclusión macroeconómica para Europa es la colisión de un renovado choque energético con un ciclo de crecimiento global ya incierto. Un aumento del petróleo por encima de los $120 agudizaría los riesgos inflacionarios justo cuando los responsables políticos y los inversores intentan evaluar cuánto impulso económico persiste.
Este movimiento en los precios de la energía está impulsado por el conflicto en Oriente Medio, con los mercados reaccionando a informes de un bloqueo extendido de Irán. Al mismo tiempo, el debate sobre la futura influencia de la OPEP se ha intensificado tras el escrutinio de cómo una posible salida de los Emiratos Árabes Unidos podría alterar el control del cártel sobre la oferta y los precios.
En los mercados, los inversores también están analizando los resultados de Meta, Amazon, Alphabet y Microsoft en busca de pistas sobre si el auge