La principal señal macroeconómica es un aumento generalizado de la incertidumbre en los ámbitos geopolítico, corporativo y financiero. Desde la diplomacia estancada en Oriente Medio hasta prácticas de gestión más intrusivas relacionadas con la IA y renovadas dudas sobre los controles del sector financiero en Japón, las instituciones se enfrentan a una mayor presión para gestionar el riesgo sin socavar la confianza.
En el ámbito geopolítico, Estados Unidos e Irán han intensificado su retórica mientras las conversaciones de paz permanecen en el limbo. Esto expone a los mercados a una renovada preocupación por la estabilidad regional, especialmente porque cualquier deterioro en la vía diplomática puede repercutir rápidamente en las expectativas energéticas y en el sentimiento de riesgo general.
En el sector corporativo, el plan de Meta de rastrear los clics y las pulsaciones de teclado de